lunes, 7 de noviembre de 2016

Al Venezolano Emprendedor


Desde el inicio de su vida en sociedad el hombre ha ejercido el comercio y éste a su vez ha servido como factor civilizador, ayudando a  acortar la distancia entre continentes. A través del estudio de la historia de las grandes civilizaciones, se ha  aprendido en cómo éstas han usado a la industria y al comercio como base fundamental para sustentar su poder e influencia política, económica, cultural y militar con sus países vecinos. Entre los antiguos ejemplos tenemos: la ciudad de Estado Atenas en Grecia,  el  Imperio Romano. Otros ejemplos más modernos  pueden ser: ser los EEUU  y los países que conforman la Unión Europea. Son países que lograron su desarrollo por medio del incentivo  y facilidades a emprendedores, comercios e industrias, todo esto enmarcado en el libre Mercado y un estricto Estado de Derecho.


Es por eso que si los venezolanos deseamos tener una sociedad prospera, libre y democrática, es de vital importancia el desarrollo de grandes sectores comerciales, industriales, turísticos. Pero sobre todas las cosas, apoyar e incentivar a los emprendedores; a la creación de nuevas micro empresas que sean capaces de absorber, la gran cantidad de empleo informal existente en el país. Todo esto pasa por dejar funcionar al libre comercio y plantearse como objetivo, ser una economía exportadora de bienes de capital. Para alcanzar esto es de vital importancia generar una estabilidad macroeconómica, microeconómica que no ha conocido el país en varias décadas, así como tener una estabilidad monetaria que le permita al ciudadano tener un ingreso digno y estable. 


El reto del ciudadano emprendedor en el presente es exigir a la clase política actual reformas políticas, económicas y sociales que incentiven la reinserción de Venezuela en el mercado global, permitiendo a la ciudadanía ser participe activo en el desarrollo político, económico y social del país.



Luis Guillermo González Mendoza
Economista