Considerando la popularización del artículo 350 de
la carta magna frente a la actual crisis que se desenvuelve en la República es
necesario discernir ciertos aspectos con técnica jurídica pues su empleo a
letra muerta puede conllevar a faltas graves, en tal sentido podemos asegurar
que:
“El
pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la
independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación
o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o
menoscabe los derechos humanos.”
En este orden de ideas podemos aseverar que nos
permite desconocer todo en cuanto se oponga a principios fundamentales, ello es
así atendiendo a las bases filosófico jurídicas del Derecho en Venezuela, concretamente el iuspositivismo cuya
principal tesis es la separación conceptual, dicho en términos coloquiales,
todo el mundo sabe que matar es malo, aun así esta expreso en textos tan
elementales como la biblia.
Ahora que se está en conocimiento de porque existe
es preciso distinguir ciertos aspectos, tanto la República como nosotros somos
sujetos de Derecho en cuanto la primera por su magno preceder requiere de un
conjunto de órganos para su desenvolvimiento a diferencia de nosotros, en
sentido estricto en lo que a Derecho respecta somos una unidad.
Entonces teniendo claro estos aspectos básicos se
debe recalcar que no se puede pretender desconocer partes de la unidad a
conveniencia sirviéndose de alguna figura y renunciando a otras, lo que
conlleva a desconocer en todo por cuanto ese sujeto que toma la firme decisión no
imponga su autoridad ante la República será un delincuente.
Es por este motivo que se puede apreciar a lo largo
de la historia personas que se valieron de métodos no convencionales para
hacerse del poder y no son procesados. No es que delinquieron, es que en su
fuero interno tales acciones no constituyen un delito, se opuso a una figura de
poder que si lo contempla como delito, se impuso y gano.
Para concluir se puede resumir que salvo que la intensión sea imponerse no puede pretenderse pues desconocer a un sector y pretender que el otro abogue por quien se sienta aludido o es todo o no hay nada.